Lindsay Lohan ya no será el alma de las fiestas o tendrá la tentación de incursionarse de nuevo en el mundo de las drogas, al menos a corto plazo con su fecha para la corte fijada para el 22 de octubre. La actriz de Machete ha decidido entrar por su propia voluntad a una rehabilitación. TMZ informa que se registró en un centro de rehabilitación en el sur de California.
Ha sido un día duro para la estrella con problemas, tras no pasar las pruebas de drogas y pasar unas horas en prisión tras la negativa del juez Elden Fox a negarle la libertad bajo fianza en su audiencia de libertad condicional. Después su abogada, apeló la decisión y consiguió que su cliente saliera más tarde ese mismo día.
Mientras tanto, los amigos de Lindsay y la familia dicen que está más decidida que nunca a cambiar su vida y estar limpia para siempre. Ella pasó el domingo en un refugio de la familia y en Twitter dijo: “¡Qué gran lugar! El Dream Center de aquí en Los Ángeles … tenía un buen rato ahí hoy, es tan importante… me siento bendecida.”.