Katy Perry no está sólo por ahí haciendo alarde de lo que ella tiene, y sabe que a veces debe estar por encima de algunas cosas.
La cantante aclaró un par de cosas a través de Twitter después de los rumores la semana pasada sobre que sus “controladores” de VH1 le pidieron bajar el tono de cara a su próximo concierto “Divas Saludad a los soldados”.
En el cartel, Katy está en un paracaídas en un vestido de corte bajo y un par de tacones de plataforma (que podría romper un tobillo!), Y ella escribió en Twitter que ella es la que pidió a VH1 recortar el escote.
Ella escribió: “Es tonto lo de la prensa: fui yo la que pidió a VH1 a bajar el tono de mi imagen digitalizada en el cartel, en particular el tamaño de mi pecho …”
Katy también especuló sobre cómo la historia se divulgó.
“…& No tengo controladores … pero alguien en oficinas @ VH1 es un chismoso y pensaron que podían usar la prensa. ”
La controversia llega después de la escisión de que Katy encontró problemas con su escote en su aparición en Barrio Sésamo.