Increible pero cierto, una clínica de adegalzamiento usó la imagen de la actriz que ha hablado en varias ocasiones de sus trucos para recuperar la línea tras el embarazo.
La actriz está reclamando a una empresa de tratamientos de adelgazamiento post-embarazo un millón de dólares por usarla para promocionar sus productos.
La estrella dice que va a llevar a los tribunales a la empresa Belly Bandit, por anunciar que ella usó sus productos para recuperar la línea después de dar a luz.
Nada más lejos de la realidad. La actriz ha asegurado en más de una ocasión que para perder los kilos de más comenzó por seguir una dieta de 1.200 calorías, sin ningún tipo de producto especial.
A Jessica le ha costado bastante recuperar la figura y de hecho confesó en su momento: “Entreno y básicamente me muero de hambre. Es una mierda. Bebo mucha agua… Hago ejercicio todos los días aunque sólo sean 45 minutos ya que es bueno para mi estado anímico. Vestirme ahora es lo peor. Es duro motivarme”.
Por todo ello ha denunciado a los que han utilizado fotos suyas y han dicho que ha recurrido a productos especiales para bajar de peso.
Fuente: Chance